La Iglesia Adventista del Séptimo Día cree fuertemente en la libertad religiosa para todas las personas. La conciencia de una persona, no el gobierno, debería dictar sus elecciones de adoración o de falta de ella.

Mediante la obra del Departamento de Relaciones Públicas y Libertad Religiosa (PARL), hemos defendido estos objetivos durante más de cien años ante gobiernos y organizaciones religiosas nacionales e internacionales.

Esta defensa asume muchas formas: la lucha contra leyes que coarten las libertades religiosas individuales; el trabajo para liberar a individuos encarcelados por cuestiones religiosas; y el apoyo de los derechos de los individuos despedidos de su trabajo por seguir su conciencia, por nombrar unas pocas.

Como la voz oficial de la Iglesia Adventista en cuestiones de libertad religiosa y derechos humanos, el PARL tiene oficinas en Washington D.C., lo que le permite un acceso conveniente al Congreso de los Estados Unidos; en la ciudad de Nueva York, para tener un enlace con las Naciones Unidas; y en la sede central de la Iglesia Adventista en Silver Spring, Maryland. El PARL también auspicia la Asociación Internacional de Libertad Religiosa (IRLA) en nombre de la Iglesia Adventista. La IRLA es una organización no sectaria que apoya la libertad religiosa en el mundo.

La IRLA, que es la primera organización de este tipo, reúne a representantes de muchas religiosas, incluidos católicos, bautistas, musulmanes, judíos, mormones y budistas, entre otros, para apoyar la libertad religiosa. El PARL y la IRLA promueven esta cooperación vital mediante conferencias, festivales de libertad religiosa y otros eventos, creando una conciencia colectiva y educando a los funcionarios de gobierno de diversas partes del mundo.

Esta prioridad es de vital importancia para la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Aunque somos una denominación que está creciendo rápidamente en el mundo, la iglesia constituye a menudo una minoría religiosa y, en consecuencia, comprende la importancia de garantizar que se permita expresarse a todas las voces.

La Iglesia Adventista cree que luchar contra la opresión religiosa y defender el derecho de un individuo de adorar de acuerdo con su conciencia, sin importar la afiliación religiosa de esa persona, favorece a todas las personas.